
El hombro y los riesgos de lesión
El hombro es una de las articulaciones más móviles y complejas del cuerpo humano, pero también es muy propenso a lesiones como el desgarro muscular y la tendinitis. Aunque comparten ciertos síntomas, sus causas, manifestaciones y tratamientos son distintos. Identificar correctamente tu lesión es clave para recibir la atención adecuada y prevenir complicaciones.
Causas
Desgarro en el hombro:
Un desgarro ocurre cuando las fibras musculares o tendinosas se rompen, generalmente por esfuerzos excesivos, movimientos bruscos, traumatismos directos o por desgaste. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Dolor agudo.
- Inflamación.
- Dificultad para mover el brazo.
Tendinitis:
Por otro lado, la tendinitis es una inflamación del tendón causada por movimientos repetitivos, sobrecarga o envejecimiento. Los síntomas incluyen:
- Dolor constante que se intensifica con ciertos movimientos.
- Debilidad muscular leve.
La principal diferencia entre ambas lesiones está en la forma del dolor: mientras los desgarros provocan un dolor repentino y agudo, la tendinitis tiene un inicio gradual y empeora con actividades específicas.

Tratamiento
El tratamiento adecuado depende del tipo y grado de la lesión, por lo que es fundamental realizar un diagnóstico médico que incluya una adecuada exploración física y resonancia magnética.
Tratamiento conservador para lesiones grado 1 y 2:
- Medicamentos: Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) ayudan a reducir la inflamación y el dolor.
- Terapia física: Ejercicios guiados mejoran la movilidad, fortalecen los músculos y disminuyen la tensión en el tendón o músculo afectado.
- Reposo: Es fundamental evitar actividades que puedan agravar la lesión y permitir una recuperación óptima.

¿Cuándo es necesaria una cirugía?
En casos más graves, como desgarros grado 3 y 4 o una tendinitis severa que no responde a tratamientos conservadores, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
Intervención quirúrgica por artroscopía:
La artroscopía es el método preferido para tratar lesiones graves del hombro. Este procedimiento consiste en insertar una pequeña cámara y herramientas especializadas a través de incisiones mínimas para reparar el tejido dañado.
Beneficios de la artroscopía:
- Mínima invasión: Las incisiones son pequeñas, lo que reduce el dolor y el riesgo de infecciones.
- Recuperación más rápida: Permite retomar las actividades diarias en menos tiempo comparado con las cirugías tradicionales.
- Procedimiento ambulatorio: En muchos casos, no requiere hospitalización prolongada.
Cuidando tu salud articular
Si estás experimentando molestias en el hombro, no las ignores. Consultar a un especialista temprano puede prevenir complicaciones, optimizar tu tratamiento y garantizar una recuperación efectiva.
¡Vivir sin dolor es posible!